UN PROPÓSITO Y UNA MISIÓN

Seguir extendiendo los límites del flamenco por los caminos que Paco de Lucía trazó.

UNA VISIÓN COMPARTIDA

Colaboramos con otras iniciativas artísticas para enriquecer el flamenco.

VALORES DE LA FUNDACIÓN

La fundación tiene como principios la excelencia, la creatividad y la apertura a la sociedad.

LÍNEAS DE ACCIÓN

Difusión del Legado del Artista. Impulso del flamenco y su evolución. Educación y acción social.

BENEFICIARIOS

Desarrollamos proyectos relevantes para todo aquel que quiera acercarse o profundizar en la cultura flamenca.

QUIÉN ES FRANCISCO SÁNCHEZ GÓMEZ

La visión más humana y personal de Paco de Lucía.

LA HUELLA DE PACO DE LUCÍA

Paco de Lucía cambia la imagen del flamenco y lo hace visible.

EVOLUCIÓN DESDE LA TRADICIÓN

Un viaje por la trasformadora y evolucionada visión de la tradición flamenca de Paco de Lucía.

LA TRASCENDENCIA DEL GENIO

El legado del genio traspasa fronteras y su música llega a cualquier parte del mundo.

CENTRO DE INTERPRETACIÓN

Un espacio que revela el significado y la trascendencia de la obra del artista algecireño.

ARCHIVO

Un patrimonio que la fundación pone en valor mediante el inventariado y la catalogación de su archivo.

EXPOSICIÓN

Un espacio inmersivo y un relato emocionante de la vida y la obra de Paco de Lucía.

PROGRAMA DE BECAS

La Fundación Paco de Lucía apoya proyectos de innovación pedagógica.

OTROS PROYECTOS

Producción y coproducción de series, películas o documentales que difunden el flamenco.

PATROCINIO Y MECENAZGO

Para La Fundación Paco de Lucía es imprescindible el establecimiento de alianzas con otras entidades.

RED DE AMIGOS DE LA FUNDACIÓN

Una iniciativa que reúne a los amantes del flamenco que quieren contribuir a difundir el legado artístico del genio.

DESTACADOS

Selección de las ultimas novedadas producidas acerca del maestro, su entorno y el flamenco.

DOCUMENTALES

Rescatamos los mejores documentales realizados entorno a la figura de Paco de Lucia.

ENTREVISTAS

Una cuidada selección de entrevistas.

CONCIERTOS

Los mejores conciertos. Buscando siempre la mejor calidad.

EL LEGADO

Quién es FRANCISCO SÁNCHEZ
GÓMEZ

El día que Antonio Sánchez Pecino, gran aficionado al flamenco, enseñó al pequeño Paco, de seis años, el menor de sus cinco hijos, a colocar los dedos de su primer acorde en la guitarra, no podía imaginar la trascendencia que tendría la lección. Desde ese momento ya no la soltaría nunca. Aquel instrumento se iba a convertir en su vida; en su mayor pasión pero también en su mayor fuente de desasosiego; en una lucha y búsqueda incansable; y, como descubriría y confesaría, en su forma de poder expresarse con el mundo sin hablar. Enseñado por su padre, guitarrista aficionado, primero, y por su hermano Ramón, después, el pequeño Paco empezó entonces, sin salir durante horas de estudio de la habitación de la casa familiar en Algeciras, a viajar. Primero por el mástil de su guitarra y por las lecciones que aprendía de los grandes maestros de la época, Niño Ricardo y Sabicas, referentes todavía hoy. Después, aún adolescente pero ya habiendo dejado los estudios para tocar como profesional y ayudar económicamente a la familia, por el mundo. Jamás dejaría ya ambos viajes.

Fue Sabicas, que vivía en Nueva York, donde le escuchó tocar y vio su talento e inmenso potencial, quien se lo dijo. Paco era un chaval en sus primeras giras con la compañía del bailarín José el Greco, en la que cantaba también su hermano Pepe de Lucía. “Debes hacer tus propias creaciones”, le animó el maestro. Así empezaría la carrera como compositor que lo llevaría a convertirse en el gran referente de la guitarra flamenca y en un genio con un talento creador reconocido en todo el mundo. En Paco de Lucía, en homenaje a su madre, la portuguesa Luzía Gomes Gonçalves.

Desde la esencia, desde ese flamenco más puro que aprendió de niño viendo y escuchando a su padre y en las fiestas que este organizaba en casa con otros artistas, Paco de Lucía llevaría el flamenco más allá de todas las fronteras. Desde las geográficas, con medio siglo de carrera con una treintena de álbumes y giras por todo el planeta, hasta las creativas, forzando los límites clásicos del flamenco y enfrentándose, incluso, a los más puristas del género. De nada les sirvieron sus críticas cuando empezó a introducir desde instrumentos ajenos hasta entonces al flamenco hasta nuevos patrones y armonías. Nunca lo frenaron. Paco de Lucía sabía que llevaba el flamenco dentro y que hiciera lo que hiciera siempre sería flamenco.

Su carrera fue, así, un viaje continuo. Por España, donde en 1973, con solo 26 años, alcanzaría una fama sin precedentes para el flamenco con el éxito de su rumba ‘Entre dos aguas’, número uno de las listas de éxitos. Por el mundo, que empezó a recorrer con apenas 16 años. Por el flamenco y sus siglos de historia, con compañeros como Camarón, el “mayor genio” al que, como confesaba, conoció nunca. Pero, sobre todo, un viaje por sí mismo. Con la guitarra como mapa. Una búsqueda incansable para alcanzar una fuerza expresiva y un universo creativo propio. Una odisea de sus propios límites interiores y la pugna con la insatisfacción por querer siempre más y mejor, por no estar nunca del todo conforme con lo creado. Una travesía, también, a otras músicas, desde la clásica al jazz, en el que se adentra a finales de los años setenta para hallar nuevas fórmulas con las que enriquecer el flamenco y conseguir, también, mayor libertad creativa. Un viaje, el de una vida, que Francisco Sánchez Gómez comenzó el 21 de noviembre de 1947, en Algeciras, pero que no terminó el 25 de febrero de 2014 en Playa del Carmen, México, cuando Paco de Lucía falleció. Miles de músicos y aficionados de todo el mundo lo continúan y emprenden a diario hoy. Por él y con él. Con su guitarra como brújula, abducidos por su universo, mecidos por su armonía y agradecidos por su carrera como creador y su ejemplo como persona.

La HUELLA
PACO DE
LUCÍA

A veces una imagen se convierte en símbolo. En ocasiones un solo gesto resume una actitud. Incluso una vida. En este caso, la imagen es del 18 de febrero de 1975. Aquella tarde de invierno en Madrid, con temperaturas acercándose a los cero grados y cielos despejados, Paco de Lucía actuó en el Teatro Real. No solo fue su debut en el escenario más emblemático de la ciudad. También la primera ocasión que un artista flamenco lograba abrir las puertas de un auditorio hasta entonces vetado al flamenco, considerado un arte menor, siempre mirado por encima del hombro por los músicos de clásica. Era, tras haber tocado ya en el Palau y en el Teatro de La Zarzuela, el último telón prohibido que le faltaba por abrir. Aquella tarde se produjo también el gesto. Paco de Lucía cruzó la pierna derecha sobre la izquierda y tocó con la guitarra en posición horizontal. Fuera del teatro, ese día, no corría ni una brisa en Madrid. Dentro se había desatado ya la tormenta. Un flamenco en el Teatro Real. Y un flamenco que rompía la ortodoxia del flamenco sosteniendo la guitarra como nadie lo había hecho hasta entonces. Cambiando la posición tradicional flamenca del instrumento casi en vertical, con el mástil en alto, por aquella horizontal. “Me dijeron que no tenía vergüenza”, recordaría él acerca de ese momento.

Aquella imagen y ese gesto fueron una declaración de intenciones. Hoy son un ejemplo perfecto de su carrera, de su vida y de su carácter. También de la revolución que su música, su talento y su incansable búsqueda creativa han supuesto para el flamenco y la música. Paco de Lucía no fue solo un maestro de la guitarra. Fue, sobre todo, un maestro de maestros. Su toque rítmico, virtuoso y enérgico, sus innovaciones y, también, fundamental, su carácter único, han marcado a todas las nuevas generaciones de guitarristas que han surgido tras él. Con Paco de Lucía se establece un antes y después en la Historia de la guitarra. Su huella no es hoy huella, sino raíz de la que han brotado, brotan y seguirán brotando decenas de músicos.

La posición de la guitarra, la inclusión de instrumentos inéditos en el flamenco (desde el bajo eléctrico a los bongoes o la flauta) o la importación a España en los setenta del cajón peruano, descubierto por el artista durante una gira en Perú y enseguida revelado como el instrumento que necesitaba el flamenco porque en su juego de graves y agudos encontraba el zapateo de los bailaores, son hoy algunos hitos de su carrera y ejemplo de su legado. Pero, sobre todo, el mayor de ellos, Paco de Lucía dotó al flamenco de una nueva estética y armonía. Como siempre explicó, “con una mano agarrado a la tradición y con la otra rascando, buscando”, forzó los límites armónicos y expresivos del flamenco tradicional, sin salirse nunca de ellos, de su estructura y forma, para proveerlo de un universo armónico, creativo e interpretativo innovador, más rico y complejo. Se atrevió a cambiar el flamenco, desde dentro, y a combinarlo con otras músicas y estilos sin perder jamás la esencia, abriendo así a las nuevas generaciones las fronteras a fusiones y experimentaciones creativas. Además, se empeñó y preocupó, desde muy joven, y como no dejaría nunca de hacer durante toda su carrera, por abrir las puertas al flamenco y conseguir su reconocimiento musical. Lo hizo primero sacándolo de los tablaos, territorio hasta entonces casi único de esta música, para llevarlo a los grandes recintos y a los auditorios. Después exportándolo a todo el mundo. La guitarra de Paco de Lucía no solo calentó aquella gélida noche de 1975 en Madrid, también infinitas más, durante 50 años, desde Buenos Aires a Japón y desde el Carnegie Hall de Nueva York al Royal Albert Hall de Londres. Y siempre en posición horizontal, con la pierna derecha cruzada sobre la izquierda.

REVOLUCIÓN desde la TRADICIÓN

Medio siglo de carrera musical desde Algeciras a las aulas de Berklee con paradas en todo el mundo, números uno que son historia de España y compañeros de viaje como su hermano Pepe, Camarón o los grandes del jazz.

1961. ‘Los chiquitos de Algeciras’. Paco de Lucía tiene solo 13 años cuando graba su primer trabajo discográfico, tres LP, con su hermano Pepe como cantaor. Su dúo tendrá un importante reconocimiento en los tablaos y escenario de Andalucía y les abrirá las puertas para irse de gira internacional con la compañía de José Greco.

1967. ‘La fabulosa guitarra de Paco de Lucía’. Primer disco en solitario con composiciones propias.

1969-1979. Paco de Lucía y Camarón graban juntos nueve discos. Dos genios unidos en tiempo y espacio. Una década y unos álbumes que se convierten en referentes del flamenco más puro del que provienen con la renovación que ambos promueven. Crean incluso un nuevo palo flamenco: la canastera.

1973: Se publica ‘Fuente y caudal’, disco emblemático en su carrera. En él se incluye la rumba ‘Entre dos aguas’. Introduce bongoes y bajo eléctrico por primera vez en el flamenco. El tema se convierte en un número uno, suena incluso en las discotecas y lanza a De Lucía al estrellato.

1975. Por primera vez que un guitarrista flamenco se sube al escenario del Teatro Real de Madrid. La cita histórica queda inmortalizada en el álbum ‘Paco de Lucía en vivo desde el Teatro Real’.

1976. Publica ‘Almoraima’, donde continúa la línea de trabajo ya abierta. El bajo eléctrico se incorpora definitivamente e incluye ahora también el laúd.

1980. Forma su hoy célebre sexteto, con el que girará durante años por todo el mundo. Una formación inédita para el flamenco que siente que necesita cuando se adentra en el terreno de la improvisación que aprende del jazz. Dos guitarras: la suya y la de su hermano Ramón de Algeciras, cante (Pepe de Lucía), flauta y saxo (Jorge Pardo), bajo eléctrico (Carles Benavent) y percusión (Rubem Dantas).

Años 80: La década es fundamental en su carrera. Se adentra definitivamente en el jazz y la improvisación junto a los guitarristas John McLaughlin, Larry Coryell y Al Di Meola, con quienes realiza giras internacionales de gran éxito y graba tres discos: ‘Friday Night in San Francisco’ (con Di Meola y McLaughlin), ‘Castro Marín’ (con McLaughlinn y Coryell) y ‘Passión, Grace & Fire’ (con Di Meola y McLaughlin). Incorporará la armonía del jazz al flamenco abriendo las fronteras expresivas tradicionales del flamenco pero respetando
sus estructuras.

1987. ‘Siroco’, uno de los álbumes cumbre de su carrera. Tras varios años tocando con los grandes del jazz y con su sexteto, Paco ‘regresa’ al flamenco y la composición con un disco donde exhibe su libertad y talento como compositor, la búsqueda de nuevas armonías en la que ya está plenamente adentrado y su conocimiento del flamenco más de raíz. Las alegrías ‘La Barrosa’, una de sus composiciones más emblemáticas, son la mejor prueba de ello.

1990. Publica ‘Zyriab’. El tema que da título al álbum será una de sus composiciones más tocadas por otros músicos. Graba con el pianista Chick Corea y en ese tema la improvisación se apodera del ritmo hasta hacer desaparecer incluso el compás del palo flamenco pero sin dejar de sonar flamenco.

1991. Paco de Lucía cumple su sueño y empeño personal de interpretar el Concierto de Aranjuez del maestro Joaquín Rodrigo. “Nunca lo escuché tocado a ritmo y ahí es donde quería hacer mi interpretación”, explicaría. El trabajo, una de las interpretaciones mejores y más singulares de la gran obra de Rodrigo, se graba en directo en sendos conciertos con la orquesta de Cadaqués.

2004. ‘Cositas buenas’. Tras una década de los noventa más introspectiva, Paco publica este álbum, perfecto ejemplo de su madurez creativa y del estilo buscado durante años.

2004. Premio Príncipe de Asturias de las Artes.

2010. Es investido Doctor Honoris Causa del Berklee College of Music de Boston, la escuela de música más prestigiosa e importante del mundo.

2014. ‘Canción Andaluza’. Su último disco, que dejó terminado, incluido el título, solo dos meses antes de fallecer, es un homenaje y otro sueño pendiente. Un homenaje a sus raíces, a la música de sus orígenes y su niñez. También el sueño alimentado durante años por interpretar con su guitarra las coplas andaluzas más tradicionales y populares.

2014. ‘La Búsqueda’. Antología remasterizada con los temas incluidos en el documental ‘La Búsqueda’, ganador del premio Goya.

La TRASCENDENCIA
DEL GENIO

El legado y trascendencia del músico, como su obra mientras vivió, traspasan las fronteras de España para llegar a todo el mundo. Su talento creador, su ejecución y su capacidad de innovación continua son reconocidos, más allá del flamenco, por los mejores guitarristas y músicos del planeta. Pocas figuras hay tan indiscutibles en la música. Pocos artistas con una carrera tan extensa y perdurable sin críticas. El suyo es un caso de genio, en todos los sentidos, excepcional.

Mark Knopfler: "Al verlo he entendido que no sé tocar la guitarra".

Keith Richards: "Decís que soy una leyenda de la guitarra. No tenéis ni idea. Sólo hay dos o tres guitarristas que se pueden considerar leyenda. Y por encima de todos ellos está Paco de Lucía"

Chick Corea: "Paco me inspiró tanto en la construcción de mi propio mundo musical como Miles Davis o John Coltrane."

Pat Metheny: “La diferencia entre Paco y yo, si lo comparo con la NBA, es que el es Michael Jordan y yo alguna vez encesto un triple”.

John McLaughlin: “Una tarde me llamaron por teléfono y me dijeron: ‘¡Pon corriendo la radio!’. La puse. No podía creer lo que estaba escuchando. ¡¿Pero quién es ese tipo?! Y entonces surgió la voz del presentador: ‘Acaban ustedes de escuchar a Paco de Lucía’. El suyo es el testimonio, puede que último, de uno de los grandes artistas del siglo XX junto a Miles Davis e Ígor Stravinski. Me siento un privilegiado por haber compartido parte de mi vida con él”.

Al Di Meola: “Me quedé enamorado de lo que hacía. Era un guitarrista muy diferente a todo lo que yo había escuchado hasta entonces. De él me quedo con su coraje para romper el molde y aventurarse en un reto armónico poco convencional para los músicos de flamenco. Estaba listo para asumir el desafío en una época donde el resto de los músicos de flamenco no hubieran tenido las agallas”.

Carlos Santana: "Era una persona extraordinaria e inmortal. Está al nivel de Stephen Hawkins, de Albert Einstein, John Coltrane, Bob Marley o Michael Jackson… Todos ellos
son genios inmortales. Siempre que tocaba era así, un destello enorme, una fuerza de la naturaleza. Al principio fue triste enterarme de su muerte, pero después acepté que él está ahora con Dios, que está rascando olas de luz en el cielo, volviendo locos a los ángeles”.

Brian Adams: “Es el guitarrista flamenco más maravilloso del mundo. Y mi amigo”.

Alejandro Sanz: “Al principio la gente se sorprendía mucho con su velocidad, con su técnica; con su precisión tocando, pero cuando pasas esa barrera descubres el poder y la profundidad que tienen sus notas, la profundidad de lo que explica su música, de su narrativa. Es como El Quijote”.

Sabicas: “¿Qué opino de los nuevos flamencos? Adoro a Paquito, el pequeño Paco de Lucía. Es mi auténtico discípulo. Viajó a Nueva York muy joven y me vino a ver. Me dijo que había escuchado todas mis grabaciones y me tocó la guitarra. Le observé las manos, cómo movía los dedos, y fue entonces cuando me di cuenta de lo que llegaría a ser.

Tomatito: “El arte no es competición, porque todo el que ha competido con Paco se ha estrellado con un muro grandísimo, y le ha entrado tendinitis en las manos y en la cabeza.
Es un superhombre, una superestrella y un supergenio. Cuando yo era jovencito ya decidí no competir con él. Hay que ser diferente”.

Vicente Amigo: “Vi a Paco de Lucía con tres años y enseguida supe lo que yo quería ser. Él es el maestro, mi padre artístico, mi compadre. Fue muchas cosas para mí desde que me inspiró a tocar. Para el flamenco y para mí lo es todo”.

Manolo Sanlúcar: “Paco es el mejor símbolo de lo que significa una estrella. ¿Por qué? Pues porque Paco encanta al que no sabe de esto y vuelve loco al que sabe. Es decir: Lo tiene todo."

Víctor Monge Serranito: "Es el rey de todos nosotros".

Mark Knopfler: "Al verlo he entendido que no sé tocar la guitarra."